CON TOPES DE $37 MIL MILLONES, EXPERTOS DENUNCIAN «AGUJERO NEGRO» POR FALTA DE TRAZABILIDAD EN PUBLICIDAD ELECTORAL PARA 2026
CON TOPES DE $37 MIL MILLONES, EXPERTOS DENUNCIAN «AGUJERO NEGRO» POR FALTA DE TRAZABILIDAD EN PUBLICIDAD ELECTORAL PARA 2026
¿Quiénes financian la pauta en vallas, radio y televisión de los candidatos a las corporaciones en 2026? ¿se puede medir y controlar de donde provienen los recursos para que se haga esta clase de propaganda electoral que pasan y superan topes establecidos por el CNE?
Para la primera vuelta presidencial, el tope supera los $37 mil millones, pero no hay límites reales para el número de piezas en redes sociales.
Bogotá, D.C., febrero 2 de 2026. — A medida que se calienta el motor electoral para 2026, surge una pregunta que incomoda al sistema político colombiano: ¿quién está pagando realmente por el ruido mediático en las campañas? Aunque el Consejo Nacional Electoral (CNE) ya definió las reglas del juego mediante las resoluciones 0215 y 0216 de 2025 para medios tradicionales, expertos denuncian que la falta de trazabilidad, especialmente en el ecosistema digital, está creando un «agujero negro» en la financiación de las campañas.
Según el consultor y estratega en comunicación política, Marlon Díaz, “Colombia enfrenta un desafío de doble cara. Mientras que en la radio, televisión y vallas existe una auditoría que permite contar cada cuña, en el entorno digital la inversión carece de una verificación en tiempo real que garantice la transparencia democrática”.
La disparidad en la vigilancia estatal es evidente al comparar los frentes de batalla publicitaria. En Bogotá, por ejemplo, un candidato presidencial tiene un techo de 50 cuñas radiales diarias y 16 vallas. En este caso, la norma permite verificar el número de salidas y quién es el aportante o pagador de la pauta.
Sin embargo, en el ecosistema digital, la norma no fija un número máximo de piezas para redes sociales y/o plataformas digitales. Esto permite una «microsegmentación» donde se puede pautar de manera desmedida, con altos índices de subregistro en el sistema «Cuentas Claras».
«Cuando una campaña se financia ‘bajo la mesa’, lo que llega al poder no es un proyecto; es una deuda», asegura Díaz. Esta situación alerta sobre el riesgo que existe de tener dineros indebidos en las campañas.
Este riesgo no es teórico. Díaz recuerda que en 2023 la Misión de Observación Electoral (MOE) detectó gastos en Meta por más de $13 mil millones con baja trazabilidad. Para 2026, con un tope de gasto en primera vuelta fijado en $37.110.502.954, el peligro de superar los límites legales mediante aportantes no verificados es inminente.
¿Cómo mitigar este riesgo?
Ante este panorama, se proponen medidas urgentes para evitar que la propaganda electoral sea una lavandería de favores. Para Diaz existen dos propuestas principales:
- Registro único del pagador real: Para identificar al beneficiario final de cada anuncio.
- Integración tecnológica: Cruzar facturas en tiempo real con gigantes como Google y Meta para contrastar lo reportado frente a lo invertido.
Se espera que con estas propuestas la democracia colombiana pueda estar más segura y los lideres que llegan a los cargos de poder, se dediquen a gobernar y no a pagar favores.


