Reducir carnes procesadas puede disminuir el riesgo de infarto, advierten cardiólogos
Un creciente cuerpo de evidencia científica respalda una recomendación clara de los cardiólogos: reducir el consumo habitual de carnes procesadas puede disminuir el riesgo de infarto y otras enfermedades cardiovasculares.
Las advertencias, recogidas por el portal EatingWell, coinciden con las guías de la American Heart Association (AHA) y el American College of Cardiology (ACC), que aconsejan limitar estos productos dentro de una dieta saludable para el corazón.
El vínculo con la salud cardiovascular
El cardiólogo Dean Marella, de la Cooper Medical School of Rowan University, sostiene que disminuir la ingesta de fiambres, panceta, salchichas o nuggets es uno de los cambios más útiles para proteger el corazón.
Aunque no se trata de eliminarlos por completo, los especialistas recomiendan reservarlos para ocasiones puntuales y evitar su consumo diario.
El problema radica en su composición. Las carnes procesadas contienen altos niveles de sodio y grasas saturadas, dos factores estrechamente relacionados con:
- Hipertensión arterial
- Aumento del colesterol LDL (“colesterol malo”)
- Formación de placas en las arterias
Según la American Heart Association, el exceso de sodio eleva la presión arterial y favorece el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular. Una sola salchicha puede aportar cerca del 20% de la ingesta diaria recomendada de sodio.
El cardiólogo Sergiu Darabant, especialista en el Atlantic Health System/Morristown Medical Center, explica que las grasas saturadas presentes en embutidos incrementan la probabilidad de enfermedad coronaria al elevar el colesterol LDL.
Evidencia científica reciente
Un estudio publicado en The Lancet Regional Health – Americas analizó a más de 16.000 personas y concluyó que una dieta alta en alimentos ultraprocesados —incluidas las carnes procesadas— puede aumentar hasta un 23% el riesgo de desarrollar enfermedad coronaria en comparación con quienes limitan su consumo.
Además, estos productos contienen nitratos y nitritos utilizados como conservantes. Estos compuestos, junto con ciertos métodos de cocción, se han asociado también con mayor riesgo de diabetes tipo 2, una condición que a su vez duplica la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares.
Alternativas más saludables
Los especialistas sugieren cambios graduales y prácticos, como:
- Sustituir embutidos por aves o carnes frescas no procesadas
- Elegir proteínas vegetales en sándwiches
- Preparar pizzas caseras con ingredientes frescos
- Priorizar alimentos integrales
También recomiendan prestar atención a las etiquetas nutricionales. Productos con listas de ingredientes más cortas y menos aditivos suelen ser opciones más saludables.
El respaldo de sociedades médicas
Las recomendaciones coinciden con las guías internacionales. Además de la AHA y el ACC, la Sociedad Europea de Cardiología sostiene que priorizar alimentos frescos y reducir sodio y grasas saturadas es clave para disminuir la prevalencia de cardiopatías.
Los expertos subrayan que una compra consciente en el supermercado es el primer paso para modificar la dieta. Evitar adquirir carnes procesadas facilita reducir su presencia en la rutina alimentaria.
Pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden traducirse en un beneficio significativo para la salud del corazón y en una menor probabilidad de sufrir un infarto a largo plazo.


